Desde hace algún tiempo viene oyéndose el nombre de Sonàm dentro del contexto del animismo urbano. Sonàm tuvo una revelación respecto a su origen. Después de una enfermedad, una embolia que le provocó un estado de coma durante el cual tuvo una serie de sueños reveladores sobre su padre y la familia de este, de origen nepalí. En estos sueños vio lo que más tarde investigó y descubrió como cierto. Su padre fue uno de los últimos representantes de una escuela chamánica que fue desapareciendo a medida que el budismo fue sustituyendo el bon y otra serie de corrientes, o mezclándose con ellas. Esta escuela chamánica conservó unos ritos oraculares muy concretos, y otros a través de los que estos chamanes podían conocer la fecha de la muerte de las personas que participaran en ellos. Algunos de estos conocimientos, como el de poder señalar la fecha de la muerte de una persona todavía se mantienen en algunos monasterios de Nepal y Tibet. Cuenta Sonàm que después de estas informaciones que le fueron reveladas en sueños sobre su origen, y cuando su cuerpo le permitió hacerlo, viajó a Nepal y a Tibet a investigar sobre su padre y sobre todo esto.